JDJ Serígrafos

¿Por qué cambiar?

Siempre hay dos posibles respuestas, siendo la primera el consabido ¨renovarse o morir¨. No es éste nuestro caso: creemos que la motivación negativa no es, o en todo caso no para nosotros, el motor del cambio. A la pregunta de por qué cambiar, nosotros respondemos que lo deseamos, que creemos firmemente que la evolución no es solamente un recurso de supervivencia, sino, y sobre todo, un instrumento de mejora.

Esta filosofía de evolucionar para mejorar ha sido nuestro móvil durante nuestros primeros 25 años de actividad. A lo largo de este período nos hemos presentado con una imagen que ya en su tiempo fue diferente y original, y por la que hemos sido conocidos y reconocidos.

Entonces, ¿por qué cambiar y consumir recursos en desarrollar e implementar un nuevo modo de identificarnos? La respuesta está en la dinámica propia de todo proceso evolutivo: el proceso en sí es paulatino, pero se manifiesta normalmente en etapas claras. Con la puesta a punto de nuestra nueva imagen corporativa sólo pretendemos dar testimonio de nuestra de posición de continua evolución y de nuestra filosofía de renovar y mejorar lo que ya esta bien para que sea aún mejor.

El elemento principal que representa el cambio es nuestra nueva marca. Con ella hemos querido mostrar no sólo la habilidad gráfica de componer un símbolo, sino la posibilidad de registrar una relación humana y profesional -en este caso, entre propietarios y diseñador-intensa y duradera, como la que existe con muchos de nuestros clientes, y poner así de manifiesto cómo esta relación puede fructificar, no sólo en un nuevo dibujo, sino también en un concepto diferente del objeto tratado.

Es precisamente gracias a esta relación que hemos podido enfocar la creación de la marca de un modo diferente: en lugar de comenzar por definir el marco técnico de generación del símbolo (semántica, visión, reproducción, etc.), la huella que nos identifica se ha creado priorizando los valores artísticos y plásticos del grafismo en sí sobre cualquier otra consideración. Sin embargo hemos tenido mucho cuidado en no confundir una marca con un trozo de cuadro: el símbolo final, además de sus valores plásticos, cumple con todos los requisitos técnicos necesarios para ser considerado y usado como marca.